domingo, 21 de noviembre de 2010

COMENTARIO PELICULA BUSCANDO LA FELICIDAD!


Me parecio super interesante la pelicula “Buscando la felicidad”, no sé pero me parece que tiene múltiples mensajes inscritos en sus secuencias sobre las peripecias de Chris Garden en procura de su estabilidad económica y por ende su felicidad y sobre todo la de su chamo.
En primer lugar es de destacar la personalidad de este tipo la cual se empecina en seguir hacia delante a como dé lugar, sin importar si en ocasiones el aspecto físico juega en su contra. Él siempre encuentra la forma de sobreponerse a esos obstáculos con ingenio, labia y movidas arriesgadas, como cuando le cae a un CEO directamente en su casa como “por casualidad” logrando que lo invite a un partido de fútbol americano.

Aún con todas las cartas en contra igual Garden sigue estudiando, sigue haciéndole los mandados al gerente de la oficina aunque se sienta humillado, sigue vendiendo las máquinas carísimas esas que compró y sigue echando pa’lante cuidando su chamo. Ojo, pero eso sí, siempre con una meta clara: lograr la estabilidad y las oportunidades para tener su negocio, pues es un vendedor y relacionista humano natural.

Su pareja, con quien tiene al chamo y quien compartió la ilusión inicial del negocio de los scanners simplemente tiene su propia historia, peca de impaciencia y quizá de debilidad pero…hay que estar claro que la cosa llega a niveles desesperantes y habría que estar en su lugar para entender sus decisiones: irse a otra ciudad, abandonarlo a él y abandonar a su hijo. Un embarazo que le cayó a ella como balde de agua fría hasta el punto de nunca desarrollar la capacidad de cuidar realmente al hijo o confiar en la capacidad de Garden de progresar. Interesante pues.

Del ambiente y las personas que rodean la historia es de destacar, dentro d
e todo, el buen trato que logra conseguir en los demás Garden, aún en las situaciones más extremas (salvo quizá la tocada de fondo cuando le grita a su amigo Wayne o cuando regaña a su hijo para que no arme berrinches), no se deja dominar constantemente por el mal humor o la desesperación como para tratar con mala educación a los demás, sobre todo a aquellos de quienes depende su futuro o sus ingresos. Otra interesante lección. Tiene suerte quizá, pero también logra con empeño, paciencia y sobre todo buen trato avanzar en medio de esa ciudad de contrastes en donde vemos pasar a un grupo de jóvenes ricos riéndose de la vida en un descapotable al lado de la cola de los sin techo que forman línea para buscar un refugio, un cuarto, una cama para pasar una noche al menos.

Esta película me recuerda una frase que leí alguna vez y procuro recordar cada vez que puedo: “No maldigas la oscuridad…prende una vela”

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